¿El sexo durante el embarazo es seguro?


1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (4 votos, promedio: 4,75 de 5)
Cargando…

Son muy pocos los casos en los que el médico recomienda la abstinencia para evitar riesgos para el feto, ya que por lo general el sexo durante el embarazo es  seguro.

Mantener relaciones sexuales no sólo resulta positivo para la pareja, sino que también es bueno para el bebé. Durante el coito, el organismo de la madre libera endorfinas y la zona pélvica recibe mayor irrigación de sangre, lo que provoca que el bebé experimente, dentro del útero materno, sensaciones placenteras.

Muchas mujeres tienen dudas acerca de si el sexo durante el embarazo es seguro y esto se debe a la existencia de una variedad de falsos mitos en torno este tema, como que el semen puede afectar al bebé, que ciertas posturas pueden hacerle daño o que el niño puede experimentar sensaciones desagradables durante el coito; sin embargo, todas  estas creencias carecen de fundamento científico.

Por el contrario, las relaciones sexuales son totalmente convenientes durante un embarazo normal, ya que, además de los beneficios que aporta para el bebé, favorece la intimidad y refuerza los sentimientos de la pareja.

En los casos de embarazos de alto riesgo, los expertos recomiendan la abstinencia sexual, tomando en consideración que se trata de una medida que puede prevenir complicaciones, pero esto no limita a la pareja a disfrutar de otras formas distintas de contacto sexual como las caricias, los besos, la masturbación y los juegos eróticos.

Los casos en los que el ginecólogo suele recomendar la abstinencia sexual son aquellos en los que el útero requiere reposo por amenaza de aborto o de parto prematuro, ruptura de bolsa amniótica o placenta previa.

 

MOTIVOS PARA TENER SEXO DURANTE EL EMBARAZO

Bienestar para bebé: El estado de ánimo y el vínculo amoroso entre la pareja serán esenciales para el crecimiento y el bienestar emocional del bebé.
Fuera estrés:El sexo es un excelente aliado para liberar la tensión ,que en muchas ocasiones el embarazo genera tanto en la madre como en el padre.
Aliado de la autoestima: Durante el embarazo, el cuerpo femenino sufre grandes transformaciones producto de las cuales, las mujeres pasan de sentirse atractivas a feas y poco deseadas. La interacción sexual ayuda a reforzar el autoestima y a romper con esa falsa creencia.
El mejor anticonceptivo: Aunque suene gracioso, una vez que el bebé viene en camino, lógicamente, la mujer ya no tiene por qué preocuparse por quedar embarazada, siendo este uno de los pensamientos más coercitivos a la hora de las relaciones sexuales. Las futuras madres pueden relajarse y disfrutar sin temor alguno, salvo el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, las cuales son particularmente peligrosas durante la gestación y pueden prevenirse evitando la promiscuidad y el sexo inseguro.

Preparación para el parto:Con las relaciones sexuales los músculos vaginales se van preparando para las futuras contracciones y la dilatación del momento del parto.
Mayor placer: Durante el embarazo, la vagina estará más sensible y lubricada, por lo que las relaciones con penetración pueden resultar aún más satisfactorias.
Bebés felices:Cuando la futura madre mantiene relaciones sexuales, su bebé también lo disfruta. Los orgasmos llenan al cuerpo de sustancias placenteras que se traducen en relajación y felicidad, transmitiéndose al feto, el cual recibirá una gran cuota de felicidad.

 

CONTRAINDICACIONES

El coito solamente está contraindicado si hay sangrados o molestias y si el ginecólogo considera que se trata de un embarazo de alto riesgo.

Esto no significa que las relaciones sexuales puedan practicarse sin el cuidado necesario, y con la misma intensidad durante todas las etapas del embarazo. Si el sexo es brusco, pueden generarse molestias como dolor en la vagina, ya que el útero y el vientre tienen un mayor tamaño de lo normal. Para evitarlo, es fundamental la comunicación de la pareja.

Las relaciones anales durante el embarazo no son recomendadas, según lo señalan los especialistas, ya que se requiere de experiencia y un especial cuidado para practicarlas, además de que debe controlarse el nivel de higiene para prevenir la aparición infecciones, más que todo porque la mujer embarazada está muy propensa a padecerlas y estas pueden resultar muy perjudiciales para el bebé.

Es necesario parar si al tener relaciones sexuales aparecen dolores, molestias , calambres , contracciones fuertes, sangrados o pérdida de líquido amniótico.